Nuevamente jugando a ser Dioses

¿Qué sentirán los líderes de las cumbres al decidir sobre la vida de todos los seres humanos?, será como en la película “La lista de Schindler“, en la que un oficial con alto rango se sentía Dios al decidir si dejaba vivir o morir a un prisionero y al final lo mató.

Nuevamente jugando a ser Dioses

Lo asesinó porque según la película, la vida no era una opción en su misión, la vida no estaba en juego, no estaba en las cartas que se jugaba, sino en la misión de lograr el gran plan.

Hoy seguimos en un nuevo holocausto, moderno, disfrazado, pero en donde las victimas ya no son una “raza elegida”, sino que somos todos, los que cada vez, sin darnos nos encontramos inmersos en una gran cámara de gas, la contaminación que soldados modernos embelesados en conseguir una gran nación, siguen expulsando hacia todos los rincones de nuestro planeta.

Para estos soldados modernos que nuevamente juegan a ser dioses, reuniéndose en cumbres para decidir la vida de todos nosotros, nuevamente la vida no es una opción, sino los intereses económicos como resultado de cualquier decisión que se pueda tomar. Si esta decisión va en contra de su gran misión, simplemente no hay acuerdo y se elimina el “problema”.

Nuevamente jugando a ser DiosesLamentablemente en Barcelona la cumbre que iba a proponer un borrador para llevar a Copenhague fracasó, fracasó porque para algunos “líderes” mundiales, la vida de las personas se mide en porcentajes, “¿en que tanto porciento deseas dejar de ir muriendo?” parece que fuera la pregunta por la cual no se llego a un acuerdo.

Parece paradójico que los países más industrializados regateen los niveles de reducción de gases contaminantes, y es que, es más barato seguir contaminando que emprender proyectos e implementar políticas que reduzcan los niveles de gases tóxicos emitidos por las grandes chimeneas “del progreso”.

A continuación cito un fragmento sobre el tema del sitio web periodismo.com:

Mientras la Unión Europea propuso reducir alrededor de un 20% sus emisiones, los países latinoamericanos, africanos y China (genéricamente se los denomina “en vías de desarrollo”) exigieron elevar ese número por encima del 25%, reclamándole además a los países más contaminantes una serie de pautas de financiamiento destinadas a generar alternativas de combustibles en los países pobres. Estados Unidos, la economía que más gases de efecto invernadero larga a la atmósfera, intentó pasar desapercibido sin ofrecer números concretos.

Cuando miramos hacia atrás de nuestra historia, nos horrorizamos por todo lo que la humanidad pudo ser capaz de hacer, esperemos que de aquí a 100, 500 o 1000 años, cuando volvamos a mirar hacia atrás, la historia creada por estos modernos soldados y su gran plan no sea juzgada y aborrecida, la aunque el consuelo de ellos es, que ya no estarán vivos para esa época.

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